Yeison: “Espero una escuela en que haya equidad, donde no haya discriminación de ningún tipo y donde se valore la opinión y la participación del estudiante”

Yeison Fernández, 16 años, es estudiante del 11° año de la Secundaria en Colombia, y contestó a la Consulta Regional “Educación Secundaria en América Latina y el Caribe”. La encuesta es una iniciativa de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación y tiene el propósito de conocer lo que piensan las y los jóvenes y adolescentes de América Latina y el Caribe sobre la escuela secundaria. Lea a continuación las respuestas de Yeison.

Si eres estudiante de secundaria o si dejaste de estudiar por algún motivo, te invitamos a participar aquí.

Estadísticas recientes indican que cerca del 50% de las y los jóvenes de América Latina no concluyen la secundaria. ¿En tu opinión, por qué razón esto ocurre?
En mi opinión, creo que ese porcentaje está ligado a varios aspectos, tales como: primero, el sistema de educación al que estamos sometidos no tiene un amplio conocimiento acerca de cómo hacer que las clases no sean solo de aprender conceptos, es decir, vemos que para la juventud de ahora la forma en cómo se le hable es un factor crucial para influir en si quiere o no estudiar.

Para mi es claro admitir que refiriéndome a mi entorno social los estudiantes jóvenes de secundaria no toman en cuenta la educación por el simple motivo de que no hay esa motivación, y esa intriga que los lleve a querer tener un amplio conocimiento no solo de conceptos matemáticos, químicos, históricos, etc. Esta intriga es fundamental a la hora de persuadir, pues pienso yo que las razones por las cuales el hombre investiga y busca son motivados por la ignorancia en el marco de no saber acerca de lo que lo rodea. En resumidas cuentas, mi opinión es que los estudiantes no concluyen sus estudios por falta de inteligencia emocional, pues esta te lleva a saber contextualizar todo lo aprendido y a darle un valor excepcional a los conceptos adquiridos en una escuela.

Los motivos que con llevan a que ese porcentaje de jóvenes no concluyan sus estudios son muchos, pero pienso yo que los más complejos son: relacionados con la actitud de los profesores y estudiantes; la administración de la educación en muchos países, pues esta no apoya completamente la gratuidad, calidad, cobertura e innovación; por la discriminación racial, sexual, física, personal, etc.

Esto conlleva a que el estudiante vea con temor su presencia en un colegio; la opresión, factor crucial puesto que el estudiante es reprimido y criminalizado por su libre expresión y su idiosincrasia, puesto que en la gran mayoría de colegios tanto públicos como privados se ve la no aceptación de la forma de vestir, expresarse y decorarse por así decirlo del estudiante, pues la gran mayoría de adultos quiere hacerse a la idea de que los jóvenes de hoy deben ser como ellos eran antes y esto implica que no aceptan el cambio constante de la naturaleza humana. Finalizo dejando claro que los estudiantes, es decir los jóvenes actuales, en mi criterio somos autónomos, y defendemos nuestra expresión y pensar bajo cualquier acción contradictoria de parte de muchas personas que cuestionan el cambio de una forma claramente obsoleta. Pero, dejo claro que este porcentaje del 50% es debido a que no se le presta el apoyo suficiente a la educación y que claramente los estudiantes debemos tener como materia fundamental la inteligencia emocional, pues esta nos llevará a ser personas críticas y líderes.

¿Qué expectativas tienes sobre la escuela? ¿En qué medida ella corresponde a tus expectativas?
Mis expectativas acerca de la escuela son que, como toda entidad, necesita acoplarse a los cambios bruscos de la naturaleza humana, y que la escuela no debe ser un sitio de opresión donde se juzgue mal al estudiante, y que ante todo se logre respetar la diversidad cultural que se está dando es este siglo XXI. En general, las expectativas sobre la escuela son una donde haya equidad, donde no haya discriminación de ningún tipo, donde se valore la opinión y la participación del estudiante, donde habrán centros de cátedras de conocimientos alternativos contextualizados en la participación política del estudiante, donde se reestructure la forma de enseñar y se tenga en cuenta las tecnologías como la base fundamental de la enseñanza; una escuela donde sea tanta la inteligencia emocional que los estudiantes mismos van a estar en un entorno social pacífico, divertido y equitativo; una escuela sin opresión y con las instalaciones necesarias para la enseñanza; una escuela armónica entre maestros y estudiantes; una escuela participativa en hechos redundantes de la actualidad; una escuela lista para apoyar entidades y movilizaciones en pro de una mejor vida; una escuela cultural y deportiva, donde se explote al máximo la energía de los estudiantes; una escuela investigativa, adaptable y ante todo una escuela en busca de la paz. La escuela corresponde a mis expectativas en los puntos: primero que es adaptable, segundo que está en busca de un remedio a la violencia juvenil, tercero que está en camino a la enseñanza emocional, cuarto que sabe cultivar valores, quinto que por lo menos en mi escuela los maestros no solo son maestros, sino son amigos y son el motivo por el cual yo quiero salir adelante, sexto que busca normas e implementa actividades para mejorar la conducta de los jóvenes, entre otros temas contextualizados en manejar la motivación humana.

¿Sientes que tus opiniones son tomadas en cuenta en el cotidiano escolar? Coméntanos.
Mis opiniones si son tomadas en cuenta en el cotidiano escolar, puesto que son claros los reconocimientos hechos hacia las personas que como yo nos tomamos el tiempo de informarnos y de participar en eventos que buscan una mejora educacional del país, ya que recibimos un apoyo muy valioso de parte de mis compañeros y directivas. No solo son tomadas en cuenta, sino que de inmediato son puestas en práctica y llevadas a cabo con gran éxito, claro que sí hablo por mí que me he tomado el deber de comunicar y motivar a demás escuelas, pero no con el mismo éxito, pues carecen de motivación y apoyo y todo lo que hacemos es visto como un crimen, y nos juzgan sin tener en cuenta nuestra opinión. He realizado en mi municipio una serie de eventos vinculativos donde doy fe de lo que se está haciendo por una educación más justa y participativa y donde dejo claro puntos específicos de nuestra región, recibiendo insultos, como también apoyo. Pero, en general la falta de apoyo por parte del gobierno municipal y de algunas directivas de colegios me ponen en una posición criminal y juzgan mi trabajo como inadecuado.

¿Crees que tu escuela reconoce y respeta las identidades y culturas juveniles?
Mi escuela sí reconoce y respeta las identidades culturales y juveniles en un 70%, puesto que ese respeto dado hacia los estudiantes está bajo en términos de aceptación y gusto tradicional de muchos adultos. Es decir, el 70% corresponde a la aceptación y no discriminación de grupos étnicos, de condiciones sexuales minoritarias, de formas de hablar, de pensar y actuar; y ese 30% que falta no se cumple puesto que en mi colegio se nota mucho la opresión en formas de vestir y en la forma en cómo manejamos nuestra inteligencia emocional. Pues, pienso yo que ese 30% que falta está dado al sector nuevo, donde se deja claro que no se permite las expresiones faciales como piercings, maquillaje, formas de vestir y de actuar renovadas y creadas hace poco. Es decir, no se acoplan muy bien al cambio y no aceptan en muchos aspectos la forma de ser del joven actual, queriendo llevarnos a la década de los 60 y 70, solo por el hecho de que dicen que somos jóvenes incomprendidos y que no nos interesa nada de lo de verdad importante. Pero, pienso yo que eso no es así. Lo que pasa es que no abren bien los ojos, ni miran que sí hay jóvenes emprendedores y críticos que están bajo diferentes fachas de vestir y actuar, pero que están pensando y logrando nuevas cosas.

¿Tu escuela se articula y dialoga con el mundo del trabajo? Comenta un poco más.
Mi escuela sí se articula en el mundo del trabajo en grados superiores. Ejemplo claro es el trabajo social, y pues sí nos llenan de conocimientos acerca de posibilidades de empleo en nuestra región para costearnos los estudios. En fin, mi colegio como tal está implementando una política donde nos dejan al tanto de qué requisitos y cómo debe ser nuestro perfil profesional futuro. Pienso yo que esta técnica es muy crucial a la hora de saber elegir qué carrera profesional, pues nos hacen talleres donde miden nuestras capacidades y en donde nos desempeñamos mejor, para así lograr tener más claro hacia donde debemos proyectarnos en nivel laboral y educativo en términos superiores.

¿Crees que tu escuela contribuye para formar ciudadanos y ciudadanas con visión crítica y compromiso con la vida pública?
Yo pienso que lamentablemente mi escuela no se presta para esto en su totalidad, puesto que no tenemos cátedras de conocimientos alternativos y más participativos que nos lleven a ser ciudadanos críticos. En pocas palabras, puedo afirmar que mi colegio no tiene una formación clara acerca de formar ciudadanos críticos, pues desconoce las posibilidades de enseñanzas alternativas y enfocadas en temas de intereses sociales, tales como la reforma a la educación superior, entre otras. Y esto va de parte de ambos, puesto que no tenemos ese espacio para aprender y hay muchos estudiantes que no quieren ese espacio para aprender, pero pienso yo que sería excelente donde en mi colegio llegasen a poner cátedras de derechos humanos, de mediación de conflictos, estado y sociedad civil, entre otras.